¿POR QUÉ CONTINUAR CON LAS OBRAS DEL NAICM?

¿POR QUÉ CONTINUAR CON LAS OBRAS DEL NAICM?

 La noticia dada a conocer el pasado 02 de diciembre por parte del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM) no es más que para evaluar la estrategia de cancelar definitivamente el proyecto del NAIM (Nuevo Aeropuerto Internacional de México). Lo que están haciendo es mantener la operación de la construcción y ganar tiempo. Las obras van a continuar mientras se hace la recompra de bonos (bonos valor cero, bonos basura). Es una maniobra legal.

Sí el nuevo gobierno anunciaba la clausura de la obra, y oficializaban la cancelación de la misma, se volvía exigible la deuda y el gobierno entraba automáticamente en incumplimiento, los inversionistas tenedores de los bonos (instrumentos de financiamiento emitidos por el gobierno de México para capitalizar la construcción del Nuevo Aeropuerto) demandarían de inmediato al gobierno de Andrés Manuel Lopez Obrador. que para evitarse varias demandas dio de plazo 20 días hábiles para evaluar el plan estratégico y dar certeza a los inversionistas, de ahí que el gobierno está dando tiempo e intentando la compra de dichos bonos que ascienden casi a dos millones de dólares, para qué una vez siendo poseedores de la mayoría de los bonos, puedan declarar la clausura oficial del NAICM.

Es por eso que el presidente Andrés Manuel Lopez Obrador se ha mantenido en silencio y ha esquivado las preguntas de la prensa sobre la cancelación del NAIM, ya que con cualquier declaración del gobierno los inversores exigirían de inmediato el reembolso de 6 mil millones de dólares en bonos ligados a la construcción del NAICM.

La oferta de compra de los bonos a .90 centavos de dólar por cada bono tendrá un límite de dinero (1,700 mil millones de dólares, lo que equivale más o menos a 34 mil millones de pesos) para gastar en la compra de bonos. Pero los tenedores inversionistas tienen bonos por 6 mil millones de dólares (120 mil millones de pesos). Puede ser que los tenedores inversionistas decidan vender, pero no se sabe aún a qué precio estén dispuestos a vender. O puede ser que decidan no vender y seguir teniendo los bonos ya que de cancelarse el aeropuerto los tenedores de bonos tendrían derechos implacables para demandar al gobierno mexicano en los tribunales de Nueva York.

El gobierno lanzará una oferta de compra a todos los tenedores de acciones del aeropuerto, a un precio menor al que compraron, pero mayor al actual. Si por alguna razón los accionistas deciden venderle al gobierno, la cancelación ya se podrá hacer oficial. Si por el contrario los accionistas no decidieran vender, al gobierno le quedarían tres opciones:

• Continuar con la obra para no pagar los miles de millones de pesos que tendría que pagar en multas.
• Pagar las multas por cancelación, lo que sería tener que pagar casi el doble de lo que cuesta terminar el aeropuerto.
• Irse a una demanda en tribunales internacionales la cual muy seguramente perderían por la cancelación tan arbitraria de contratos y al final de cuentas tener que pagar.

El gobierno le está apostando a dividir a los tenedores de bonos, para que unos cuantos dispuestos a vender sus bonos arrastren al resto a vender también.

México tendrá que pagar varios miles de millones de dólares, ya sea a los tenedores inversionistas de los bonos al comprarlos o a estos mismos a causa de demandas que es cien por ciento seguro que el gobierno de México pierda en tribunales de Nueva York por la cancelación del NAICM.

Además, todavía falta contemplar el pago de la Fibra E, que son otros 30 mil millones de pesos que se colocaron en la BMV (Bolsa Mexicana de Valores).

También falta pagar a los 300 contratistas del NAICM, esto es, por un lado, son los proveedores de servicios de construcción en la obra, y será el GACM quien les tenga que pagar a través del fideicomiso, y por otro están los tenedores de títulos valor que el fideicomiso les debe pagar un rendimiento y un capital.

Lo que ya está construido en obra vale 60 mil millones de pesos, más las penalizaciones, con todo esto se va a perder entre 80 - 100 mil millones de pesos, perdida que la tenemos que absorber todos los mexicanos.

Todo lo que se ha gastado en esa obra va a ser perdida para el estado mexicano a través de la subsidiaria. Y van a hacer un aeropuerto donde difícilmente les van a aprobar tener operaciones aeroportuarias internacionales. No se logrará tener un proyecto serio en Santa Lucía, ni en el corto ni mediano plazo.

No vendrán más vuelos a la Ciudad de México, como consecuencia no aumenta la TUA (Tarifa de uso de aeropuerto) que es con lo que se pagaría la deuda.

Otros aeropuertos como Atlanta, Miami, Panamá y Cancún serán los que se vean beneficiados con la cancelación del NAICM.

En los días posteriores al anuncio de la cancelación medios financieros internacionales sostuvieron que el dinero que perdió México en esos días fue igual al dinero necesario para construir dos aeropuertos como el de Texcoco juntos.

Salía más barato terminar la construcción del Nuevo Aeropuerto que su cancelación.

Perdimos la gran oportunidad de tener un aeropuerto que estuvimos esperando por más de 20 años.

Sin duda será otro FOBAPROA pagado con el dinero de nuestros impuestos.

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